El pasado 21 de enero de 2019 se presentó el más reciente eclipse lunar total, un evento que tuvo diferentes fases y secuencias. Recordamos que un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, donde la sombra que proyecta el Sol contra la Luna pierde intensidad y la atmosfera de la Tierra actúa en ese momento a manera de especie de lente, simultáneamente los rayos solares pasan por la atmosfera y al llegar a la Luna, ésta es iluminada levemente.

Los eclipses lunares pueden ser observados directamente sin ningún inconveniente, a diferencia de los eclipses solares. El próximo dos de julio ocurrirá un eclipse total del Sol, el cual podrá verse desde varias regiones de Suramérica e islas del Pacifico y un eclipse parcial de la Luna el próximo 16 de julio.

Diferencia entre un eclipse solar y uno lunar

El eclipse lunar se da cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna.

El eclipse parcial de la Luna es cuando la luz del Sol es bloqueada por la Tierra.

El eclipse total de la Luna se da cuando la Tierra tapa la luz del Sol por completo, haciéndola parecer invisible.

El eclipse solar se manifiesta cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra.

El eclipse solar total se da cuando los rayos del Sol no llegan a la Tierra, por lo que se oscurece y “se hace de noche”

El eclipse solar parcial sucede cuando hay luz y la Luna está en fase nueva.