El Arándano es una planta de la familia de los Mirtilos, de origen americano y debido a sus grandes propiedades antioxidantes, en el mercado norteamericano es muy apetecida esta fruta, debido a lo cual la fueron trayendo hacia Suramérica y empezaron unos países a emerger como grandes cultivadores de Arándano, como son Chile, Perú y Argentina. Actualmente está entrando en Colombia, en donde existen 200 o 300 hectáreas sembradas de Arándano, más que todo en la sabana cundiboyacense, donde hay cultivos con una vocación comercial y por eso algunos cultivadores del Oriente como don Eleuterio Martínez Valencia se interesaron y analizaron si las tierras del Oriente antioqueño son aptas para este cultivo innovador y se dieron cuenta de que La Unión es un municipio con unas condiciones muy similares a las de la sabana cundiboyacense y que allí podríamos tener un cultivo muy promisorio.

“Estamos buscando que seamos autosuficientes en el Oriente y en Antioquia desde donde se importa Arándano, especialmente desde Chile. Ya hay unos cultivadores en el Oriente pero muy dispersos, no hay comunicación entre nosotros y tenemos que buscar esa asociatividad para que podamos decir que vamos a comercializar el Arándano desde una Asociación. En La Unión, entre dos o tres productores, tenemos unas 15.000 matas de Arándano y en seis meses tendremos fruto fresco para ofrecerlo en el Oriente y en el Valle de Aburrá”, afirma Martínez Valencia.

El Arándano es un cultivo de una vida útil de 15 a 20 años teniendo un buen manejo y por eso estamos aprendiendo las técnicas para producirlo bien y pensar en una Asociación de productores para tener una buena oferta para la región, el Departamento y también a nivel nacional, para pensar luego en la exportación, porque hay un déficit en el mercado internacional de esta fruta, que puede ser más rentable que producir el aguacate que ahora tiene tanto auge a nivel mundial.

El valor nutricional del arándano, según la estandarización de la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos, lo resume como entre bajo y libre de grasas y sodio, libre de colesterol y rico en fibras, refrescante, tónico, astringente, diurético y con vitamina C; además de ácido hipúrico, lo que determina que sea una fruta con muchas características deseables desde el punto de vista nutricional.

El pigmento que le confiere el color azul al fruto (la antocianina), interviene en el metabolismo celular humano disminuyendo la acción de los radicales libres, asociados al envejecimiento, cáncer, enfermedades cardíacas y Alzheimer.