Por Línea de Cultura Política, Ciudadanía y Construcción de Paz

Convencidos de que la cultura del encuentro es el primer paso para la construcción de paz, nos dimos cita el pasado 25 de octubre en el municipio de San Roque, con el propósito de conversar con líderes y lideresas de los municipios de la zona Porce Nus sobre Participación Ciudadana.

En el auditorio de la Cooperativa Coosanroque, cerca de 70 personas de Santo Domingo, Maceo y San Roque, representantes de organizaciones productivas, sociales, comunales y ambientales, así como funcionarios públicos y pobladores en general, compartimos un espacio de diálogo, formación e intercambio de aprendizajes. Respecto al espacio, Walter Zapata, secretario de Desarrollo y Enlace para las Víctimas de San Roque resaltó la importancia de este tipo de iniciativas “porque nos permite tener un contacto directo con las comunidades, pero sobre todo que se relacionen entre ellos mismos para intercambiar experiencias, acercarnos con lo gubernamental y reunirnos para cosas buenas”.

Es preciso resaltar, además, el acompañamiento de otras organizaciones aliadas como Isagen, Conciudadanía y Asenred, esta última, permitiendo que el Segundo Encuentro Subregional cruzara las fronteras municipales, llegando a través de la señal de Asenred a más de 30 municipios del Oriente y Nordeste Antioqueños.

Después de 27 años de firmada nuestra Carta Constitucional, que ratifica el ejercicio de la ciudadanía desde la participación y no desde la mera representación, se hace preciso que reflexionemos sobre los retos, dificultades y realidades del ejercicio de la participación ciudadana en nuestras comunidades y la incidencia que logramos con la misma en los planes, programas y proyectos de los entes territoriales.

En la primera parte de nuestra conversación, el padre Óscar David Maya Montoya, nuestro director ejecutivo, motivó a los presentes a seguirnos juntando y a congregarnos para construir y fortalecer la cultura del encuentro, como un sello territorial que nos identifique y como materialización de uno de los mandatos del papa Francisco. Por su parte, Gloria Alzate Castaño, coordinadora operativa de Conciudadanía, enfatizó en la necesidad de articularnos para lograr mayores alcances frente a nuestros propósitos ciudadanos y colectivos, y a dar un paso territorial hacia control social más fehaciente, donde el Gobierno no es un enemigo, sino un actor con quien trabajamos en permanente sinergia. Finalmente, Walter González, Secretario de Desarrollo de San Roque, resaltó el avance de las y los sanrocanos en materia de organización ciudadana, y la riqueza humana de los escenarios más significativos para la participación en el municipio anfitrión del II Encuentro Voces del Territorio.

Posteriormente, en un taller orientado por el equipo de profesionales de Prodepaz, fue posible identificar los saberes previos de los asistentes en materia de participación. A su vez, pudimos reconocer y socializar las principales dificultades de los espacios en mención, como los problemas de comunicación, la falta de formación, el poco compromiso de algunos asistentes a los espacios, los líderes poco propositivos, la apatía hacia asuntos políticos y comunitarios y la falta de capacidad para la gestión de recursos.

Luego de identificar los saberes previos de los asistentes, el saber formal y académico se impartió en nuestro encuentro, gracias a la exposición de los ponentes Jorge Andrés Varela Yepes y Jasbleidy Pirazán García. El primero de ellos, docente de Eafit y coordinador del Observatorio Legislativo Antioquia Visible, resumió a los asistentes el contexto jurídico y normativo de la participación ciudadana, para entregar mayores herramientas de gestión, incidencia y control ciudadano desde los escenarios de promoción de la participación ciudadana territorial. Al respecto de su participación en el Segundo Encuentro, Varela resaltó: “Este espacio fue un aprendizaje para ellos como comunidad y para nosotros como exponentes. Fue una experiencia fascinante de intercambio porque a veces en el escritorio de una universidad a uno se le escampa el reconocimiento de las dinámicas locales”.

Por su parte, la profesora y Coordinadora de Proyectos Sociales de Socya inició su intervención con una pregunta de sensibilización: ¿Cuáles de nuestras acciones son realmente públicas o privadas? Esta introducción, como pie para abordar temas relacionados con las políticas públicas, desde su evolución en la Grecia antigua, y su paso por el Estado Moderno y hasta nuestros días, en el marco del Estado Social y Democrático de Derecho. Después de comprender el devenir histórico, Jasbleidy Pirazán hizo énfasis en que “lo público se construye cuando yo me encuentro con el otro, que puede ser desde un convite hasta la participación en una instancia pública como un Concejo Municipal”, por lo tanto el empoderamiento requiere el ser conscientes de la calidad de ciudadano, de los derechos y deberes “y uno de esos deberes están relacionados a que somos co-responsables del territorio”, concluyó Pirazán.

Por último, los asistentes interactuaron en una conversación entre los ponentes, la profesional Gloria Alzate y tres de los pobladores y líderes asistentes, donde pudo concluirse de este II Encuentro Voces del Territorio, que la participación es la posibilidad y la herramienta para lograr incidencia, que son coextensivas una de la otra, y que necesitamos ciudadanos comprometidos, empoderados y dispuestos a transformar sus realidades por medio del liderazgo, la formación permanente, la comunicación asertiva y el ejercicio consciente de su ciudadanía.

Con el espacio, desde la Corporación Prodepaz, quisimos que los pobladores pudieran comprender además que la participación ciudadana no debe estar limitada al escenario electoral, puesto que nuestra capacidad ciudadana es más amplia y completa, e involucra las diferentes esferas sociales y colectivas de los sujetos, al componerse de mayores elementos y no solo de la elección de representantes en los cargos de decisión. La participación también tiene que ver con las acciones cotidianas de los individuos en sus organizaciones y en sus localidades. Participar entonces es, sin duda, incidir en el rumbo de los procesos de los que se hace parte para la construcción colectiva.