El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, como presidente del Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres –CMGRD-, lideró la propuesta para declarar la calamidad pública con el fin de buscar soluciones para los municipios y las comunidades afectadas por un movimiento en masa de 300 mil metros cúbicos que produjo la destrucción de 400 metros lineales de la Troncal del Café, en el Suroeste antioqueño y el represamiento de la Quebrada Sinifaná.

 

Este evento ocurrido el 28 de mayo del presente año, presenta actualmente el desprendimiento de 1 millón 200 mil metros cúbicos de tierra, de acuerdo con el reporte oficial presentado por el Concesionario Pacífico Uno. 

 

Según la Agencia de Seguridad Vial, el derrumbe de grandes proporciones ha generado una situación compleja en las jurisdicciones de Venecia, Titiribí, Concordia y otros municipios que hacen parte del sistema vial.  Por ejemplo, el tráfico promedio diario en la vía Camilocé – El Cinco – Venecia – Bolomboló, se ha incrementado de la siguiente manera: Automóviles 21%, motos 52%, buses 85, camiones 10%, aumentando los riesgos en materia de seguridad vial y en contaminación ambiental.

 

Las vías alternas que están empleando los usuarios no cuentan con la capacidad para atender el tráfico que se está movilizando por ellas, lo cual genera un rápido deterioro en las vías secundarias: Camilocé – El Cinco – Fredonia – Puente Iglesias; y Camilocé – El Cinco – Venecia – Bolomboló.

 

Por este motivo la calamidad pública contendría un Plan de Acción, la disminución del valor de los peajes, una Alerta Temprana para que el Gobierno Nacional haga el mantenimiento de las vías secundarias, y que además, adelante obras en el Puente Bolombolo y en Puente Iglesias, los cuales están demandando mantenimiento desde tiempo atrás y con el sobrepeso de los camiones podrían llegar a colapsar.

 

En Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, también le asignará al Ministerio de Transporte, a la Agencia Nacional de Infraestructura –ANI-, al Instituto Nacional de Vías –Invías-, a la Secretaría de Infraestructura de Antioquia y la Concesión Pacífico Uno, elaborar un Plan de Contingencia de Movilidad que abarque todo el sector en crisis de manera que estás vías alternas puedan soportar la carga de tráfico, a las que están sometidas actualmente.

 

Corantioquia por su parte se encargará de efectuar la veeduría ambiental de la Quebrada Sinifaná y de elaborar un estudio sobre el macizo rocoso que se ha venido deteriorando.

 

Esta calamidad pública tendrá una vigencia inicial de seis meses.  Los representantes de la Concesión Pacífico Uno, le informaron al gobernador Pérez Gutiérrez; a la directora del Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres –Dapard-, Juliana Palacio Bermúdez y a las entidades asistentes a la sesión de trabajo, que antes de seis meses no habrá solución a la movilidad por la Troncal del Café, afectando la cosecha del grano prevista para los meses de septiembre, octubre y noviembre.