El Lago Santander, ubicado frente a la sección de Urgencias del Hospital Regional San Juan de Dios de Rionegro, es un espejo de agua que toda la vida estuvo ahí, como cualquier charco sin dueño y al que seguramente muchos urbanizadores miraron con la idea de secarlo para construir viviendas en un sector privilegiado por su ubicación en un área central del municipio. Pero ese charco era el lugar de descanso de muchas especies de aves migratorias, el ecosistema ideal para insectos y pequeños réptiles y hogar de muchos peces.

En la historia reciente, hace 20 años, el lago estaba inundado de flor de loto, la flor “matalagos” que todo lo cubría, el desarrollo urbanístico de sus alrededores amenazaba con secar los nacimientos de agua que abastecían el espejo de agua. Era un matorral descuidado en pleno centro de Rionegro que daba pesar entre las personas que lo conocieron de antaño y que lo disfrutaron nadando o pescando cuando el agua de su entorno fluía en grandes cantidades y lo mantenía limpio.

Dos décadas antes los vecinos y visitantes observaban cómo se moría el lago, abandonado y cubierto por el loto, un espacio inservible para la lúdica y la recreación, con muy pocas aves que llegaban, lleno de desperdicios en sus alrededores y los animales nativos desplazados por las ratas y las aves de rapiña.

Pero el Lago encontró dolientes, un puñado de personas que añoraban las épocas en que nadaban y pescaban allí y que sufrían mirando el penoso final de una de las pocas reservas ecológicas que tiene Rionegro.

Así nació en 1996 la Corporación Ecológica y Cultural Mi Lago, Cormila, una organización sin ánimo de lucro integrada por personas que añoran el lago, que aman la naturaleza, que se impusieron la labor titánica de recuperar este espacio, otrora tan atractivo para propios y turistas. Personas que todos los días se levantan conscientes de su misión: “Trabajar por el desarrollo sostenible de los recursos naturales, buscando prevenir, mitigar y controlar su agotamiento, mediante la ejecución de actividades y programas que conlleven a un equilibrio entre el individuo y el medio ambiente, protegiendo el derecho a un ambiente sano tanto de las generaciones presentes como de las futuras”.

Convencidos de la importancia de su labor, se metieron al lago y a mano erradicaron la flor de loto que lo cubría y extrajeron del fondo los desperdicios que lo inundaban.

EL LAGO VIVE

Aunque falta mucho por hacer, para el actual Presidente de la Corporación Alexander Jiménez, la recuperación del espejo de agua es satisfactoria. “Hemos recuperado un espacio, se ha mantenido en el tiempo, hemos logrado que el lago viva para los rionegreros y para los visitantes que lo disfrutan. Es una labor titánica porque el trabajo que se hace es un voluntariado de los miembros de la Corporación que dedican su tiempo y su vida por mantener el lago en buenas condiciones. Sería más lucrativo estar en otras actividades pero lo que nosotros queremos, lo que buscamos, es no dejar perder ese trabajo de 20 años, mantener un espacio en óptimas condiciones y tratar de sostenernos con lo poco que dejan las bicicletas acuáticas que tenemos y algunas jornadas de pesca deportiva que realizamos. El Lago es de Rionegro, pero la Administración, ni esta ni otras, han asignado un presupuesto permanente para su mantenimiento”, afirma el directivo.

El Lago Santander se abastece de dos nacimientos de agua localizados en predios aledaños. Hace unos 10 años, durante la primera Alcaldía de Hernán Ospina, la Administración adquirió cuatro hectáreas para zona de protección del lago y donde está uno de los nacimientos de agua. El otro está detrás de la subestación de energía de EPM, en predios pertenecientes a particulares que de ser intervenidos con construcciones pondrían en serio peligro la subsistencia del lago. Así lo ha expuesto la Corporación a los últimos Alcaldes pero no ha habido un compromiso para comprar esos terrenos que garantizarían la principal fuente de agua para el lago.

PARQUE ECOLÓGICOLago AlexLogo Cormila

A pesar de la satisfacción de mantener el lago vivo, los miembros de la Corporación no dejan de soñar con tener un verdadero Parque Ecológico en ese lugar.

En las cuatro hectáreas de terreno que adquirió el Municipio como zona de protección han sembrado más de mil árboles y tienen como proyecto la construcción de senderos ecológicos, kioscos, asaderos, terrazas de observación y otro tipo de amueblamiento sencillo, pues tienen claro que debe ser un parque ecológico, nada de cemento o grandes construcciones, porque además el terreno es poco.

Hace falta reparar el puente peatonal deteriorado por los años para ofrecer más seguridad a los visitantes, es necesario rodear el parque con cercas vivas para su protección, que en las zonas verdes haya más sitios para el descanso y el disfrute del paisaje, más juegos infantiles, en fin, una serie de mejoras que están contempladas en un proyecto presentado a la Administración y a Cornare en busca de recursos para su financiación.

Según anunció el Presidente de la Corporación, el Alcalde Andrés Julián Rendón Cardona ha expresado su interés en adquirir el predio donde está el nacimiento de agua que abastece al lago y para darle más vida a este espacio y sostenerlo en el tiempo. “La idea es que sea un parque que perdure para nuestros hijos y para las generaciones futuras que son las que van a poder tener un oasis en medio de esta ciudad creciente”, dijo Alexander Jiménez.

Mientras esto se hace realidad, los miembros de la Corporación estarán todos los días en el Lago cuidando que no se reproduzca la flor de loto, sembrando peces, manteniendo limpias las zonas verdes y disfrutando al mirar cómo crecen los árboles que sembraron y plantando más. Y cuando usted, amigo lector, visite y disfrute del Lago Santander en Rionegro, no crea que es una obra del Municipio, sino el trabajo desvelado de un grupo de personas amantes de la naturaleza que quieren dejar un legado para las próximas generaciones.

 

El Lago Santander, una de las pocas reservas ecológicas de Rionegro

 

Reparar el puente, construir senderos, más amueblamiento, necesidades del parque Lago Santander

 

Alexander Jiménez, Presidente de Cormilago

 

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