Chelsea nunca sufrió. Aunque la llave estaba abierta, los ingleses sabían que desde el principio del partido tenían la clasificación en el bolsillo por el gol visitante. La presión y la obligación de anotar la tenía el Real Madrid y los dirigidos por Tomas Tuchel sabían que podían jugar con el afán del visitante. Timo Werner le dio mayor tranquilidad a los azules desde la primera mitad y lograron la clasificación a una final británica en Champions contra el Manchester City.

La segunda final consecutiva para Tomas Tuchel, que el año pasado llegó a la última instancia con el Paris Saint-Germain -que quedó eliminado ayer en la otra semifinal contra el Manchester City-, y que perdió el año pasado con el Bayern Múnich. Será también la segunda Champions que busca el Chelsea, pues en la temporada 2011-2012 la ganó con un Didier Drogba como figura de los ‘Blues’.

Será una final con el tinte y la identidad de la Premier League. Manchester City y Chelsea. Un enfrentamiento entre dos equipos que dieron de qué hablar esta temporada y que hablan del buen momento del fútbol inglés, pues recordemos que en la Europa League, Manchester United y Arsenal, los otros equipos de Londres y Manchester, también están peleando su llegada a la final del torneo continental.

Timo Werner y Mason Mount fueron los autores de la victoria por 2-0 en la vuelta. Y pudo haber sido mayor el resultado, pero Courtois fue la figura para un Real Madrid opaco, que nunca pudo generar terror en el arco del Chelsea y se mostró muy confundido en la generación de juego.