En algunas de las obras de Juan Vasco no se remite a la naturaleza sino a lo que atenta contra ella, es una denuncia movida por el ambiente urbano y ecologista, al mismo tiempo que genera opinión a través de lo que contamina, lleva lo grotesco a la plástica con elementos de consumo, objetos triviales, cajas, fragmentos que dan la sensación de collages, señales de ciudad, contiene también temas citadinos, mujeres, etc.

La permanencia en sus obras no improvisas sino pensadas y estudiadas, destaca la mezcla de lo clásico con lo contemporáneo.

Desde sus inicios ha optado por la tendencia del arte figurativo con algunos matices de expresionismo abstracto, fusiona hiperrealismo y abstracción en un concepto que le da un sello distintivo y personal.

Los trabajos de Vasco cambian paulatinamente con el tiempo a manera de renovación, actualización y vanguardia en el arte siempre presente.

La obra de Vasco es de investigación y experimentación personal dentro del arte contemporáneo con respecto a historias que protagonizan diferentes objetos que suceden en escenarios plasmados en el lienzo a través del acrílico, algunas con apariencia hiperrealista y en ciertas áreas dando la sensación de rasgado en elementos efímeros como el papel y el cartón, lo que permite expresar su propuesta plástica en un entorno ecológico.