Las manos son las que sufren más cantidad de agresiones y no siempre nos tomamos el tiempo para cuidarlas y protegerlas como necesitan. Desde el agua fría a los detergentes potentes, pasando por el polvo, la comida, el calor, el teclado del computador, el móvil, todo está en contacto con las manos. Para que las puedas lucir más hermosas cada día, es recomendable que las hidrates y las nutras siquiera tres veces por semana, con tratamientos caseros y muy fáciles para tener unas manos realmente bonitas:

Germen de trigo: Sumerge las manos en un recipiente con agua templada a la que debes añadir una cucharada de aceite de germen de trigo y cinco gotas de esencia o zumo de limón. Deja unos minutos, seca suavemente y aplica una crema exfoliante para poder regenerar la piel e hidrátalas con una buena crema.

Rosas y glicerina: Quita los pétalos de una rosa y coloca en un frasco de cristal, añade agua destilada y agita. Deja reposar por 24 horas y vierte un cuarto de litro de agua, glicerina y mezcla bien. Aplica en las dos manos, con masajes suaves redondos. Deja que se seque solo, sin lavar ni enjuagar.

Miel y naranja: Te ayudará a recuperar la flexibilidad y elasticidad de la piel de las manos, quedarán más que humectadas. Exprime una naranja y mezcla el zumo con una cucharada de miel. Aplica en tus manos y deja reposar unos 15 minutos. Enjuaga con agua tibia y por último coloca una crema hidratante para manos.

Azúcar y aceite de oliva: Mezcla una cucharada de azúcar con una de aceite de oliva para obtener una crema exfoliante natural, ideal para eliminar impurezas y nutrir la piel. Masajea con esta crema unos 10 minutos y retira con agua fría. Tus manos quedarán suaves y hermosas.

Leche tibia: En un recipiente mezcla un cuarto de litro de leche tibia o templada y el zumo de medio limón. Deja las manos que reposen durante 10 minutos y luego enjuaga con agua. Seca con toalla de algodón suavemente.