Temo decirles que en esta nota no encontrara sangre ni cuchillo, tampoco odio o queja, más bien quiero contar, en breve, como se ha encarnado el puente entre los barristas de Medellín y de Nacional en el municipio de Guarne.

Son las 3:00 p.m. y a un establecimiento comercial, muy sonado en Guarne, CyberPark, van entrando jóvenes vistiendo camisetas de color rojo y otros de color verde. Al fondo del auditorio los esperaba una mujer que enfocaba la atención en cada uno de ellos. Su nombre es Catalina Jaramillo, psicóloga de profesión.

¿Qué son emociones? -preguntaba Catalina mientras daba su taller enfocado a la inteligencia emocional-, muchos de ellos no sabían la respuesta, pero hacían un primer acercamiento a encontrarla a medida de que avanzaba este primer encuentro.

Entre una población diversa, niñas de aspecto colegial, otros, hombres que contaban acerca de su desempleo y otros que compartían experiencias de sus carreras profesionales, logra Catalina su objetivo principal “potenciar el respeto y la unión entre hinchas de ambos equipos.”, -Logré conversar con ella al final de la charla taller-

“Hemos desarrollado los primeros encuentros, se ven motivados y han puesto de su parte , han demostrado una sana convivencia. Cambiando mentalidades, podemos cambiar historias y ese es nuestro objetivo con este proyecto llamado Fútbol en paz”, agrega la psicogola Catalina.