MUJERES POR EL SÍ

Colombia ha vivido un conflicto armado interno por más de 50 años que ha dejado muerte y desolación. Ahora con los acuerdos de Paz de la Habana, se da la posibilidad de cambiar esta parte de la historia.
En medio de este conflicto, las mujeres hemos tomado la vocería y por 30 años le pedimos a los gobernantes de turno que se sentaran a negociar. En las estadísticas de las víctimas de la guerra, somos quienes ocupamos las cifras más elevadas, pues nos han victimizado de todas las formas posibles: asesinatos, torturas, desapariciones, secuestros, violaciones, reclutamientos, entre otros.
Según datos de ONU Mujeres, en los últimos procesos de paz que se han vivido en el país, las mujeres representamos un bajo porcentaje de participación efectiva en las negociaciones. En la Habana, por ejemplo, las mujeres fuimos tenidas en cuenta cuando ya se habían pactado los tres primeros puntos del acuerdo; 1. Reforma Rural Integral, 2. Participación en Política y 3. Solución al Uso de Drogas Ilícitas, los mismos que debieron revisarse de nuevo para darles un enfoque de género.
Finalmente, se logró que a cada uno de los seis puntos del acuerdo final se les diera dicho enfoque y es justo allí, donde encontramos razones suficientes para decir SÍ a esta posibilidad de brindar un futuro diferente a nuestros hijos, nietos y demás generaciones.
Qué debemos saber las mujeres de lo acordado en la Habana:
• Se hará un reconocimiento de las mujeres rurales como sujetos de Derecho y garantías de igualdad de oportunidades para el acceso a la tierra.
• Ampliación de la participación efectiva de las mujeres en los espacios de decisión nacional, regional y local.
• Promoción y apoyo en el fortalecimiento y creación de organizaciones y asociaciones de mujeres que contarán con el debido respaldo institucional.
• Creación de mecanismos que permitan esclarecer cómo el conflicto afectó a las mujeres y de qué forma serán reparadas.
• Las organizaciones de mujeres podrán ser parte del Pacto Político Nacional, el cual será promovido desde las regiones en busca de hacer efectivo el compromiso de no utilizar nunca más las armas para el ejercicio político
• En relación con los delitos en los que las mujeres se han visto afectadas de manera específica y grave: delitos de lesa humanidad, de graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, ni los crímenes definidos en el Estatuto de Roma, se determinó que no serán amnistiables.
• En relación con los mecanismos de implementación y verificación: el Plan Marco para la implementación de los Acuerdos deberá contemplar de manera prioritaria y estratégica las necesidades de las mujeres, y con base en estas impulsar políticas públicas, programas y reformas para las mujeres.
MUJER, este 2 de octubre vota a conciencia, tenemos en nuestras manos la posibilidad de cambiar el destino de nuestro país.
¡Adelante pues mujeres!