En la tradición oral de El Peñol que conserva el Museo Histórico, se recuerda que desde principios del siglo XX fue Párroco de este municipio un Sacerdote que en la Piedra de El Marial tuvo una visión con la Virgen de la Divina Pastora, a quien éste le prometió construir un pueblo para su veneración. El padre estuvo por 10 años haciendo el levantamiento de muros, campanarios y casa cural; pero las acciones de los rayos y la naturaleza le destruían todo lo que hacía en la medida en que edificaba.

En su desespero dijo durante un sermón que algún día un dragón se tragaría El Peñol. Esto marcó profundamente a la comunidad de entonces, la que entendió 56 años después con la noticia del embalsamiento del pueblo, que el Río Nare que mansamente cruzaba su territorio, era el dragón profetizado por el Sacerdote.

La forma del croquis del Embalse de El Peñol accidentalmente tiene aspecto de un gran dragón, razón por cual se ha entendido como cumplida la profecía. Hoy todos nuestros pueblos tienen otros dragones que se los pueden también tragar, tales como el microtráfico, la ludopatía, el alcoholismo, la drogadicción y otros males modernos.