Se celebró en Rionegro la Primera Cumbre de mujeres multiplicadoras de amor, sueños y paz de Latinoamérica, evento que permitió que se conocieran experiencias de organizaciones sociales que trabajan desde el amor y que en adelante van a laborar articuladamente, conociendo cada una lo que hace la otra, uniendo a los sectores público, privado y social.

 

Para la coordinadora del certamen, Ana María Rodríguez Pareja, después de esta cumbre vendrán muchos más encuentros de organizaciones femeninas y habrá proyectos girando alrededor de cuatro ejes temáticos: La familia, la paz, el emprendimiento y el liderazgo. “Lo que me generó esta Cumbre es ratificar que sí podemos porque somos creadores como seres hechos a imagen y semejanza de Dios y lo que nos propongamos lo podemos conseguir desde el amor. Hay que rescatarnos a nosotros mismos, a nuestras familias, para generar esos efectos multiplicadores, para poder servirnos a nosotros y a quienes nos rodean”, expresó la doctora Rodríguez Pareja.

 

Aunque es la primera reunión, la coordinadora de la Cumbre sostiene que las líderes de las organizaciones participantes y de otras que no se pudo contactar, estaban ávidas de estos espacios y en adelante trabajarán articuladamente, conociendo lo que una puede ofrecer a la otra y así generar un efecto más profundo.

 

Emprendedoras

 

Dentro del tema del emprendimiento, la directora del Clúster Oriente, Olga Lucía Bongcam, afirma que lo primero que hay que decir a las mujeres es que sean perseverantes porque cuando se está gestando una empresa, que es como gestar un hijo, hay que ponerle todo el amor y todo el respeto. “Hay que buscar una buena asesoría, hacer unos planes de negocio que sean suficientemente importantes y rentables y que puedan ser sustentables y sostenibles a largo plazo y para ello la mujer tiene que seguir empoderándose de la parte de dirección, de la administración, capacitándose permanentemente para poder salir adelante”.

 

Reconoció Olga Lucía que en el medio hay respaldo para la mujer emprendedora, aunque para ellas es más difícil conseguirlo, les toca dar más vueltas, no pueden llegar tan rápidamente como llegan los varones, “pero las mujeres podemos lograrlo con perseverancia, con amor, con paciencia y con tolerancia”.

 

Reconoce la Directora del Clúster que a las mujeres les hace falta ser más solidarias, pero afirma que han comenzado a trabajar en eso, entendiendo, siendo conscientes de que tienen que ser colegas, que tienen que asociarse, pues definitivamente en la vida todo es sociedad, entonces no se entiende por qué las mujeres le tienen tanto miedo a asociarse entre ellas mismas.

 

Hacedoras de paz

 

Shary Devia González, de la Fundación La Voz de la conciencia, dijo después de la Cumbre que se llevan unas herramientas que les van a servir para continuar con el trabajo social, con respecto sobre todo a la paz, teniendo en cuenta que el país está en un momento crucial en donde deben invitar a todas las mujeres a que sean hacedoras de paz “desde nuestro interior, desde nuestros hogares, para que en adelante haya nuevos proyectos y sacar esos sueños que siempre hemos tenido como mujeres. La idea es continuar con este proceso y hacer una segunda Cumbre con muchas mujeres”.

 

Añadió que “Siempre hemos trabajado cada uno por su lado y la idea es que comencemos a articular y a posicionar el sector social, que nos conozcamos unos a otros, que sepamos qué hace cada organización e intercambiemos servicios”.

 

Para Cecilia Murillo de la Fundación Moda y Flores, la Cumbre fue maravillosa porque servirá a muchas mujeres para hacer un trabajo de articulación en todo el tema del emprendimiento y empoderamiento y para ser mujeres hacedoras de paz empezando a manejarla desde nuestro interior para poderla reflejar exteriormente.

 

“Si todas las organizaciones del sector social se unieran podríamos generar un gran impacto y lo que buscamos las organizaciones que participamos en la Cumbre es que trabajemos por un mismo fin que es la mujer”, indicó.

 

Ana María Rodríguez, Shary Devia, Olga Lucía Bongcam y Cecilia Murillo, expositorass y Olga Lucía Uribe, encargada de la logística de la Cumbre.