En esta edición les presentamos el tatuaje portado por Julián Dávila, uno de nuestros periodistas. “Hace cuatro años decidí grabar sobre una de mis pantorrillas la imagen de un León; la experiencia de estar cinco horas bajo la aguja, fue algo doloroso (…) pero soportable, pese que ya tenía otro tatuaje, considero que en una escala de dolor este no fue tan fuerte, antes de tomar la decisión pesan más los mitos ny el run run entorno al dolor y los riesgos que un tatoo conlleva.

Para este trabajo decidí brindarle la confianza a Alejo Tatoo, artista Rionegrero, me parece que sus técnicas y estilo son unos de los más llamativos en el gremio. Escogí al León ya que este representa la paciencia, el prestar atención a los detalles, este animal nos recomienda observarnos pausadamente, para entender nuestras fortalezas y debilidades y a esperar el momento propicio para actuar y aprovechar plenamente una situación.

El resultado final fue impresionante, pese que la decisión inicial estuvo inducida principalmente para cubrir con un Cover (Tatuaje que se hace sobre otro), un tatuaje pequeño realizado años atrás en la parte superior del musculo, este debía llevar una buena dosis de tinta para cubrirlo, el trabajo final fue mejor de lo que esperaba”.