América Latina y en especial Colombia cuentan con una descendencia cultural rica en diversidad. En este territorio podemos encontrar personas con todas las razas de piel, además de diferentes tonalidades y culturas nacientes a partir de las mezclas que se han realizado a través de generaciones. Daniel Orrego joven universitario del municipio de Guarne conoce por cuenta propia esta realidad debido a que su abuelo era de piel “Blanca” y su abuela de piel “Negra” siendo esta segunda raza golpeada históricamente por el flagelo del racismo.

De allí nace la necesidad por parte del joven Daniel de representar y hacer un homenaje a la cultura afrocolombiana y en general a la raza negra por medio de esta obra, donde expresa sus raíces latinas y, según él, su “afro visión “.

Cabe resaltar que, durante los años 60, muchos negros salieron a la calle a manifestarse por sus derechos donde lucieron orgullosos sus estilos afro. Esos peinados se transformaron en todo un símbolo una forma más de reivindicar la negritud y los derechos. Sin embargo, el estilo de pelo afro existe, y desde hace miles de años, en el continente africano. La inmensa mayoría de sus habitantes tienen el cabello grueso, muy negro y rizado, las características básicas del pelo afro. Es una cuestión genética donde el sol tiene mucho que ver.

Daniel Aseguró que “este es un símbolo que llevo en mi piel y me hace recordar de dónde vengo”, además dijo que “No solo quería homenajear a mi abuela y todo su legado familiar sino el de toda la raza negra que a pesar de ser tan discriminada ha hecho aportes fundamentales a la humanidad desde la música, el arte y el deporte entre muchas otras más”.