Angie Rendón es una cantante y licenciada en música residente en Rionegro, que acoge en su hogar a dos mascotas que, más que esto, son para ella y su familia miembros muy importantes y significativos.

A pesar de que eran una familia que nunca había tenido mascotas, hace siete años decidieron acoger a Beethoven, un cachorro criollo que hacía parte de la camada de perritos de una vecina y el cual poco a poco fueron conociendo mejor para brindarle todos los cuidados necesarios.

Su nombre proviene de la referencia que tenían por un perro de una famosa película y, además les gustó, por la afinidad y amor que Angie comparte por la música. Hace año y medio llegó a esta familia Oreo, otro perrito también de raza criolla que, al principio, generó celos en Berthoven, según cuenta su amo.

Sin embargo, luego se fue acoplando al nuevo miembro del hogar y ya “hoy son inseparables y se divierten mucho juntos”, complementa. Cuenta que “Oreo llegó porque un amigo de mi hermana trabajaba en una construcción y allí había una perrita que estaba a punto de parir; los trabajadores la cuidaban y la alimentaban y cuando nacieron sus cachorros, mi hermana fue con la intención de ver si podía adoptar a uno. Sintió gran conexión al ver a uno de los perritos, era el más pequeño y retraído, y de inmediato supo que ese sería ese el que se llevaría consigo y con su familia”.

Así llegó el segundo canino al que llamaron de esta manera por ser un perrito totalmente de color negro y “muy dulce en su forma de ser”, dice. Con Oreo tienen un especial cuidado ya que posee una característica en una de sus paticas que no le permite moverse con la facilidad que puedan tener los demás perros.

“Para mi Oreo y Beethoven son super importantes, me inspiran y de ellos también aprendo que sin importar tus capacidades te seguirán amando incondicionalmente, sin resentimientos; para mí son un complemento emocional y todo lo que como seres humanos le brindamos a los animales ellos no lo retribuirán con toda su fidelidad”, concluye la artista rionegrera sobre lo que representa para ella los dos queridos miembros perrunos de su familia.