Mientras el equipo de comunicaciones de la Alcaldía de Guarne trabaja para mostrar al municipio la gestión de la actual administración, hay un personaje que, con su uniforme muy bien puesto, incansablemente acompaña al equipo a donde quiera que vaya.

Y no lo hace a modo de auditoria o de inspección. Por el contrario, es un personaje que se ha convertido en una motivación para su labor y quien, con su fiel compañía, alegra a cada instante las labores diarias de los profesionales de esta dependencia.

Se trata de Pombo, un perro que llegó a la Oficina de Comunicaciones a principios de 2018 y quien se ha convertido en un integrante más de esta ‘familia de comunicadores’. Para contar la historia de cómo llegó hasta allí, Cristian Montes Salazar, asesor jefe de comunicaciones de la Administración, cuenta que “la Alcaldía de Guarne, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico y Medio Ambiente, tiene una política de protección animal muy fuerte en el municipio y una de las líneas de trabajo se centra en el rescate de fauna domestica callejera”.

Toda esta labor la centralizan a través del albergue municipal, lugar en el que Pombo estuvo inicial, y durante aproximadamente tres meses, junto con otros animales. “Hallar un hogar de adopción para Pompo se dificultó, ya que es un perro muy mayor y, aunque el índice de adopción en el municipio es alto, hay caninos que por sus condiciones no son tan fácilmente adoptados por cuestiones de edad, alguna condición de mayor cuidado o enfermedad”, comenta Cristian.

Por ese entonces la Alcaldía tomó la iniciativa, como parte de las comunicaciones, de generar un álbum con las fotografías de los animales del albergue para invitar a la adopción, -eran cerca de 35 perros en ese momento-, y una de las fotografías que más llamó la atención de los comunicadores fue precisamente la de Pombo, que en ese momento era conocido en el albergue como ‘Viejo’.

“Fue una foto que nos impactó mucho por mostrar un perro en muy buenas condiciones, pero con un rostro muy triste que reflejaba soledad”, recuerda el comunicador, “por lo que le propuse al equipo que adoptáramos como miembros de la oficina a este canino y le diéramos todo el acompañamiento y cuidados necesarios para hacerlo feliz, para que hiciera parte de eta familia”.

Entonces realizaron el trámite de adopción con la Secretaría de Desarrollo Económico y Medio Ambiente y lo vincularon a su grupo mediante un proyecto de la Secretaría de Servicios Administrativos, denominado salario emocional, y el cual permite, entre otras cosas, tener mascotas en los espacios de trabajo.

Así llegó Pombo, la mascota comunicadora de Guarne, quien ahora sale con los empleados de esta oficina a todas partes, tiene su propio uniforme institucional, es un perro muy consentido y tiene los cuidados de vacunación y veterinaria. “Pombo se ha convertido en toda una sensación, es muy juicioso y juguetón”, sentencia el Jefe de Comunicaciones.

Finalmente, Cristian cuenta que los perritos del álbum han sido adoptados en un 90 % y continúan en campañas para que este porcentaje se incremente, con un mensaje muy claro: “estas a un sí de conocer a un verdadero amigo”.