Laura Cristina Cuervo Arango es una joven de 25 años, residente en el barrio Centro Plaza de Guarne. Es estudiante de tercer semestre de Derecho en el Tecnológico de Antioquia y, adicionalmente, líder en diferentes grupos del municipio como la corporación de estudiantes Cognágora y la Plataforma Municipal de Juventud.

Se define como una amante de la naturaleza y los paisajes, especialmente los árboles. “Crecí entre la naturaleza y admirando lo que es la fauna y flora, la posibilidad de aprender de unos abuelos campesinos y apreciar de todos los detalles que nos brinda el entorno natural como tal. Desde ahí le tengo mucho amor y cariño a los arboles y me transmiten una muy buena energía”, manifiesta Laura Cristina sobre esta afinidad.

Por ello lleva cinco de ellos en su cuerpo, con un significado personal muy especial y particularmente en su cantidad. Así como, por ejemplo, en la biblia, el número siete está cargado de una fuerte simbología, para esta estudiante de derecho es el número cinco el número mágico que está asociado, por cuestiones del azar, a una serie de acontecimientos que han marcado su vida.

Cinco son los miembros de mi familia, en la universidad tuvo una adversidad por lo cual debió pasar esa cantidad de años fuera de ella, su cumpleaños es en el mes cinco y actualmente tiene dos gatos que llegaron a su vida precisamente en el mes quinto del año. Hasta en el amor la casualidad ha tenido relación con este número, pues sufrió una decepción amorosa luego de una relación que duró justamente también esa cantidad de años. “Tengo cinco arboles por cinco razones”, dice.

Uno de ellos evoca un aspecto primordial para ella y es el árbol de la vida, el cual lleva en su muslo derecho. Esta marca nace desde una flor de loto que es en forma de mandala, a su vez la flor de loto surge de los fangos, representando que, a pesar de las adversidades que puedan presentarse en el trasegar de la vida, siempre surge algo hermoso: una bella flor, para este caso.

“De esta última brotan las raíces de mi árbol de la vida que es como el inicio de mi existencia y a un lado del tatuaje están las fechas donde nacen los miembros de mi familia, que son muy importantes para mí”, describe Laura sobre uno de los tatuajes que la acompañan y que tiene mayor simbología dentro de sus marcas asociadas a un gusto natural.