Medellín, Antioquia – 19 de marzo de 2026. Con el propósito de
fortalecer las acciones de prevención, control y sensibilización frente al
tráfico ilegal de especies silvestres durante la temporada de Semana
Santa —una de las épocas de mayor presión sobre la biodiversidad en
el departamento—, el Comité Interinstitucional de Flora y Fauna de
Antioquia (CIFFA) avanza con la campaña “Compasión por la Vida
Silvestre”.
Desde días previos a la Semana Mayor, las entidades que integran el
CIFFA desarrollan una agenda articulada de actividades en diferentes
subregiones de Antioquia, que incluye jornadas pedagógicas en
instituciones educativas, tomas lúdicas en parques principales,
presencia en aeropuertos y terminales de transporte, así como
operativos de control en puntos estratégicos como plazas de mercado,
ejes viales y zonas de alta afluencia turística.
De manera conjunta, la Gobernación de Antioquia, Cornare,
Corantioquia, CORPOURABA y el Área Metropolitana del Valle de
Aburrá, con el apoyo de la Policía Nacional de Colombia, la Fiscalía
General de la Nación, universidades y aliados estratégicos, desarrollan
un despliegue interinstitucional que integra múltiples líneas de acción.
En total, la estrategia contempla decenas de operativos de control al
tráfico ilegal de especies, más de 20 puestos de control en vías y
corredores estratégicos, más de 40 jornadas de sensibilización
ciudadana, procesos pedagógicos en instituciones educativas y más de
20 tomas de terminales de transporte y aeropuertos, así como
intervenciones en plazas de mercado, parroquias y zonas turísticas.
Este despliegue incluye además acciones específicas como la entrega
de material vegetal como alternativa sostenible para el Domingo de
Ramos y el fortalecimiento del control en puntos críticos donde
históricamente se registra la comercialización de fauna y flora silvestre.
Durante esta temporada, el tráfico ilegal afecta principalmente especies
como la tortuga hicotea, la tortuga morrocoy, perezosos, iguanas,
armadillos, babillas, loras, guacamayas, diferentes especies de
primates y cangrejos azules, lo que evidencia la presión que enfrentan
distintos grupos de fauna silvestre en el departamento.
El CIFFA reitera su llamado a la ciudadanía para no cazar, comprar,
vender, consumir o tener fauna silvestre en cautiverio, evitar el uso de
palma de cera y otras especies nativas durante el Domingo de Ramos
y denunciar cualquier actividad relacionada con el tráfico ilegal de flora
y fauna silvestre.
Las entidades del comité recuerdan que estas prácticas constituyen un
delito ambiental que puede acarrear penas entre cinco y once años de
prisión, además de multas económicas que pueden alcanzar hasta los
40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.



