Estudiantes del grado quinto de la Escuela Rural del corregimiento Santa Elena, en el oriente de Medellín, desarrollaron un mariposario que combina el conocimiento de su territorio con herramientas de tecnología e innovación y como parte del programa Generación Tech de Ruta N, aprendieron a programar y utilizar sensores para monitorear variables como temperatura, humedad, movimiento y presencia de mariposas.
El proyecto nació con el propósito de conocer las especies de mariposas que habitan en el lugar y aportar a su conservación. El mariposario se convirtió así en un espacio de aprendizaje en el que los estudiantes observan el ciclo de vida de estos insectos, reconocen las condiciones que necesitan para desarrollarse y fortalecen su conocimiento sobre la biodiversidad de su territorio.
Isabela Manco, una de las alumnas, expresó que esta experiencia le ha permitido aprender sobre pensamiento computacional, programación y sobre las mariposas en general.





