El Gobierno colombiano fijó posición frente al cierre del espacio aéreo venezolano que afecta vuelos comerciales y de carga en la región. La Cancillería, mediante un comunicado oficial, expresó su preocupación por la medida unilateral de Caracas y recordó que la aviación civil está regida por convenios internacionales que garantizan la libre circulación y la seguridad aérea.
La decisión de Venezuela ha generado retrasos y desvíos en rutas que conectan a Colombia con otros países, afectando tanto a pasajeros como a empresas de transporte. Ante esta situación, Bogotá instó a que se respeten los acuerdos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), subrayando que las restricciones deben estar justificadas y notificadas de manera transparente.
El pronunciamiento también destacó la importancia de mantener canales diplomáticos abiertos para evitar que las tensiones políticas se traduzcan en obstáculos para la movilidad y el comercio. “La conectividad aérea es un derecho que impacta directamente la economía y la vida de los ciudadanos”, señaló la Cancillería.
Colombia reafirmó su compromiso con la cooperación regional y con la defensa de la normatividad internacional, al tiempo que llamó a Venezuela a reconsiderar la medida. El cierre aéreo se convierte en un nuevo punto de fricción, pero también en una oportunidad para insistir en el diálogo y la búsqueda de soluciones conjuntas.



