¿Se puede cargar un celular con la energía que produce una planta?, al parecer sí. Ese precisamente es el emprendimiento de quienes están detrás del desarrollo de Alinti, un biocargador que fusiona la energía que produce la fotosíntesis de las plantas con la energía solar.

 

Según el perfil de este emprendimiento en Kickstarter, la idea surgió en la mente del peruano Hernán Asto, quien antes de los 14 años no tenía energía eléctrica en su casa, y cuando llegaba la noche las velas eran la única fuente de iluminación. Esto hacía que respirara las sustancias tóxicas del humo mientras hacía sus deberes.

 

Esto lo motivó, hace seis años, a que se apoyara en un grupo de profesionales para crear un dispositivo que empleara fuentes de energía renovables y que ayudara a las poblaciones distantes que no disponen de la energía tradicional.

 

La más reciente versión de Alinti (porque ha pasado por cuatro generaciones en las que incluso llegó a ser una maceta de arcilla), incorpora un diseño de apariencia futurista en el que, en la parte superior, tiene un espacio para alojar a la planta, en la parte de atrás un panel solar, y en la parte del frente una lámpara (alimentada con la energía que genera el dispositivo y que tiene la capacidad de iluminar de diferentes colores), que en su costado dispone de un panel de control y un puerto USB, en el que se pueden conectar los teléfonos y demás dispositivos a cargar.

 

Pero si a usted se le muere hasta un cactus, no se preocupe, pues para cuidar de Alinti no hace falta ser un experimentado jardinero. Y esto es posible porque la planta casi que se cuida sola, ya que cuando necesita agua, por medio de una pequeña bocina le dice a su dueño “oye, necesito beber agua”; cuando necesita luz solar dice: “recuerda que necesito la luz del sol para sobrevivir”; y cuando requiere de fertilizante dice “¡Oye! Necesito mis nutrientes”.